lunes, 9 de junio de 2014

Entre la paciencia y necesidad

 Puede que sea el, hasta ahora, último escrito que publique bajo estas características en el blog, básicamente por falta de tiempo, recursos básicos como un notebook en casa, y para ser más claro, ganas de pensar en los acontecimientos actuales. No es mi intensión escribir por escribir, más bien quiero estar enfocado en ello, y si no tengo musas rodeando mis palabras me parece un sinsentido hacer de ellas algo en automático.
 Es verdad que sigo investigando para mi novela, no es tema de recursos reales como un pc, tengo lápiz y cuaderno que demuestra los apuntes y datos que tomo a diario para el trabajo más profundo, pero quiero estar enfocado en verdad, dando lo mejor en si y no de manera tan superflua como hasta ahora.
 Con ello en mente, pretendo hacer de esto un viaje interno, algo más completo que las veces anteriores y profundo, para no volver a estar de forma esporádica. Lo mismo para mis proyectos, es un período de prueba que espero pasar bien.
 Por lo pronto, gracias y nos vemos.

domingo, 6 de abril de 2014

Pleno

  "La plenitud  no es solo un estado de conciencia absoluto, que se alcanza por ratos, y en muy pocas ocasiones, mi estimado amigo. No existe plenitud real, salvo en la mente  y el cuerpo, y es para recordarnos que somos hijos del universo, que nuestro estado en la materia no tiene porqué ser una cárcel, y solo nuestra limitada conciencia nos hace creer que es imposible alcanzarla"
                                                                                              El maestro tres veces amado.

  Han pasado meses antes de atreverme a publicar en este sitio; la verdad es que durante el año que trascurrió, mucho de lo que he vivido se ha visto marcado por la constante de mi vida: dejar que los eventos avancen, tomen forma y acoger la enseñanza de dichos actos. Si bien no fui coherente con ello, máxime si vemos los desaciertos que han pasado por permitir que demasiado tiempo transcurra entre un hecho y otro, la verdad es que nunca he encontrado tal plenitud como hoy. Soy feliz, y siendo consciente de las carencias que tengo, puedo decir que dicho estado se debe a mi mujer, a la vida que elegimos ambos, y a mis hijos. Siempre quise tener una familia, soy un hombre simple en dicho aspecto y, porqué no, de lo más normal, pero en ello radica la clave de mis esperanzas y hecho, en el impulso de ver como mi clan se vuelve una comuna, como cada decisión es tomada en conjunto participando de ello mis hijos, si bien aún en menor medida. He encontrado también la certera opinión de mi mujer, y en cada duda o paso, consultamos todo en conjunto, nos orientamos y vamos a ello.
 Si, quedan defectos del ayer, aún dejo que las cosas decantes solas y suelo atrasarme en mis entregas, hay veces en que a conciencia dejo de hacer cosas porque simplemente siguen siendo una molestia, pero es lo mínimo que va dejando este viaje nuevo, una vida llena de lo que siempre esperé. Por primera vez en años soy pleno en mis errores y extraño en mis aciertos, la vanidad ya no consume cada acto que conlleva mi boca, y las letras nuevamente fluyen, así como el grafito y la voz. El conocimiento es una herramienta que aprendo a diario, no un bulto acumulable para llenar el ego inflado que tuve y sostiene lo pueril en los asuntos. No niego mi naturaleza mundana, no pretendo solo ser elevado o consistente a un nivel espiritual, ya más bien vivo y pleno dejo que todo tome los lugares correspondientes en el gran esquema que es esta vida. Y si bien aún no alcanzo la meta, sé que esta solo antecede a una mayor, a un rango para comenzar nuevamente. La carrera es eterna, así como la búsqueda y la respuesta están al alcance de nuestras manos. Buda lo dijo: " los pilares del universo no son más que el reflejo de los dedos que sostiene mi palma" y ello es simple. Nuestros actos nos definen, nuestros hechos hacen que el cuadro que pintamos posea los matices. Nunca dejamos de crear, en la medida que aceptamos la obra. Y así sigue, y sigue...
 Bueno, son las 08:45 de la madrugada, debo ir a preparar el desayuno, para volver a trabajar. Es bueno tener a mis hijos en casa, esperar el almuerzo y compartir con mis viejos y sus nietos, junto a mi mujer. Es bueno vivir y sentir que soy pleno.

jueves, 13 de junio de 2013

¿Que tal si te vas a la cresta un rato?

  Me parece de mal gusto tratar a la gente como si el tiempo no hubiese pasado, o peor, como si debiesen actuar en el punto donde se dejó una relación que, precisamente no trasciende gracias a la falta de respeto y tolerancia. Y me hace gracia, básicamente encontrarme con dos personas esta semana a quienes no les ha pasado el tiempo, al menos de forma mental y sicológicamente hablando, y que han abrazado toda esa malicia torpe de la adolescencia para justificar sus malas formas.
 Mientras esperaba a Fran hace unos días, un tipo se me acerca y me saluda, llamándome con un nombre que ya no uso y al cual no respondo. Era precisamente uno de aquellos seres humanos que nunca fue cercano, no tuvimos más que algunas palabras de cortesía y algo así como coincidencia en algunas fiestas. Básicamente, un conocido, quien por lo demás tenía malas costumbres, actuaba de mala fe y solía inventar historias de la gente con quien se rodeaba. Una vez estuvo diciendo que me iba a golpear por un asunto de faldas y otra, que junto a varios amigos de él me iban a descrestar por un lío con un amigo de infancia. Lo miré dos veces, y le dije que mi nombre es Vicente, solo eso bastó para que se disculpara, mirase con ojos de confusión y me dijese que me parecía "caleta" a "un amigo suyo". Luego se fue caminando con paso ligero hacia su destino.
  El segundo incidente es más complejo, requiere paciencia y análisis. En este caso, vi a alguien que suelo topar cuando salgo en locomoción, su nombre es Aldo y si, a él le recuerdo con afecto, pero no trascendió más allá de una amistad de "carrete", esto es, solo nos juntábamos para ir de fiesta en fiesta y compartir algo más. Nunca amigos más allá, nunca tan cercanos aunque si hubo cariño. Y nuevamente, después de un par de canciones interpretadas por el (estaba en el bus cantado y tocando la guitarra) se acercó, hablamos y el nombre tan manido sale. Lo entiendo, si no me vez en 15 años, es difícil recordar que me cambié de nombre, que ahora uso y aplico mi derecho a ello, pero solemos coincidir cada ciertos tiempos, y a él si le comenté sobre el mismo cambio. En fin, aparte, comienza a predicar sobre el anillo que llevo en mi mano izquierda, dando a entender que él sabe que significa perfectamente, ante lo cual cuando le señalé el motivo y que es en realidad (nunca uso algo que no conozca), solo porfió y actuó como esperando que aceptara lo dicho. No tengo problemas con la gente y sus percepciones, si estas son compartidas o planteadas desde la necesaria búsqueda de respuestas, pero un motivo por el cual me he alejado de muchos es que no acepto la imposición de una verdad como absoluta, la denostación de otros y sobretodo, esa patuda certeza que suelen tener gente que cree en una verdad. Acepto que suelo ser intratable e intransigente con temas que manejo bien, pero me parece extraño que alguien entre por momentos en la vida de otros y pretenda instruirle en el arte de vivir.
   Quiero creer que esto tiene un significado más allá de lo curioso, no tanto como anécdota del diario ser, sino más bien un llamado de alerta sobre los mismos defectos que tengo como persona. Y es por ello que escribo, reflejo en el fondo los defectos de los que cargo mi alma a veces y observo como la gente que alguna vez conocí no comparte el mismo proyecto de vida, funciones o simplemente el saludo....Al menos, ya tengo claro que soy otro, alguien diferente a lo anterior. Y eso me libera.

miércoles, 5 de junio de 2013

Días por venir.

 Extraño los momentos que se pierden entre miradas. Son peores los que se van con la conciencia en ello, cuando decides que es mejor dar un paso al lado y no dejar de respirar por ver caer las hojas en la tarde. Y aún más grave es el saber que, a pesar de todo lo que puedes necesitar, hay un espacio vacío en tu conciencia cuando te dejas estar.
 Una obra inconclusa es una vida hecha de consecuencias ante actos inconscientes, un camino lleno de arcanos 0 jugando con la brisa, sin avanzar y solo mirando a los otros envejecer, mientras la eterna apatía de las horas  se hace presente, convence a la nostalgia que participe en el juego eterno que es esta anomalía llamada mi vida. Me hago viejo en pensamientos y no condiciono el saber a lo que debe aplicarse. Me hago viejo, y punto. Y temo por los días que han de venir, con esa sonrisa de que todo va a salir bien, que tenemos miles de vidas y simplemente bajo ese prisma, podemos perder una en cuantos siglos....

miércoles, 29 de mayo de 2013

Tormenta de los días por venir.

  Y fue que la lluvia cayó al mismo tiempo que la tarde, en un conjunto de palabras que juegan en mi mente, mientras pienso en los errores y aciertos de las últimas semanas. Por dos días no he  dormido acompañado, salvo por el recuerdo de su cuerpo y una ansiedad que no deja mi estómago y mi piel, a la vez que imágenes vívidas caminan con mi imaginación. De noche, solo yo, y mi conciencia tenemos tiempo para recordar rostros perdidos en el registro de años, gente que amé y a quien traicioné, y otra a la que he sido fiel más allá de cualquier expectativa, sin esperar un gesto de aprecio en ello. Solo debía hacerse.
  Pienso en las mujeres que fueron amigas, compañeras y amantes, luego putas, de tarde en tarde consejeras y enemigas, pero sobre todo hembras, de una piel y calidez que te roba el aliento, de sonrisa franca y destino tan pueril que te llenan de gozo. Gracias a ellas es que puedo amar hoy, sin miedos, sin resquemores, a la mujer que elijo como compañera en este viejo mundo perdido, con quien forjo mi familia. Es en ellas donde descubrí secretos púdicos y privados, y unos cuantos de los otros, de aquellos que susurro al oído de la Diosa madre.
  He caído en la cuenta que mis padres son sabios, torpes y pequeños, niños jugando a ser adultos y sobretodo, nobles de naturaleza y pensamiento. Si algo bueno existe en mi, es gracias a la guía de ellos, aún en los peores momentos apoyan mis decisiones y esperan que sea feliz. No piden para ellos más que eso, que sus hijos sean justos con la vida y recompensen al mundo por los dones recibidos. 
  Amo a mis hijos, mientras la lluvia sigue cayendo en esta ciudad gris, con todos de colores profundos. Son la raíz de mis cambios y búsqueda. Por cada logro de ellos doy fe que he de luchar hasta la locura, siempre reconociendo que puedo más, que debo más y necesito aprender más. Soy alumno de dos maestros en vida, espero estar a la altura de las circunstancias. 
  La tormenta amaina en esta ciudad dormida, y yo quiero seguir mi ruta. Aún hambriento, aún loco, aún santo y puto cabrón. Amén.

sábado, 19 de enero de 2013

Verbi vitae

  Nunca estuve conectado a mis letras, arte o música, al menos durante los últimos quince años. Siempre escribiendo con miedo o inconexo más bien, como si aquel motor que me daba vida no deseara más que vegetar, larvario permanente, un estado de potencial absoluto sin desarrollar. En este período solo he desarrollado ideas, argumentos y líneas, pero no obras concretas, a excepción de un puñado de buenos cuentos y críticas de cine y arte. Cierto,me he embarcado en proyectos, en modelos y un taller de comics que, románticamente heroico , hizo de mi una mejor persona al tener la dicha de enseñar a tan buena alumna. También me estrené y desarrollé como padre, que no tan buen proveedor, de la mejor manera posible. Y es este momento, a las puertas de un cambio nuevo ( y van...), con novia, dos hijos y perro, no tengo más remedio que despertar. He intentado de la manera correcta, la forma y modos de papá, lo formal, trabajo de oficina, estudiar una carrera e incluso en el fascinante mundo de restaurantes y bares, y la respuesta de la vida misma es " solo temporal". No esperaba verme tan desesperado como este año, recurrir a mis padres por dinero cuando ya estaba encarrilado y pagando de mi bolsillo todos los gastos pertinentes no ha sido lo óptimo, y sinceramente la experiencia de trabajar en un "Aplebee's" no fue lo mejor que pudo ser, pero es otra historia. Como sea, ahora mismo me estoy dedicando a leer el tarot, anotar todo lo que puedo y tengo para hacer, bocetos, definir páginas y desarrollar entrevistas para el otro blog. En fin, proyectos, proyectos, proyectos....pero con un norte definido, el bienestar de quienes amo, y la satisfacción de hacer lo que me nace mejor, y ganando dinero.
  ¿Quien dice que tirarse de cabeza a los treinta y tantos es suicida? A veces, solo la locura nos salva de perdernos en una maroma eterna y vacía. Y eso, es verbo.
  

miércoles, 30 de mayo de 2012

3.0

 No quisiera aburrir en explicaciones de como llegamos a esto, cual fue el punto de inflexión o si habrá un mañana y tiempo, algo que ya no tengo, para seguir con un proyecto de vida al cual nunca tomé peso; prefiero, simplemente, seguir por delante del resto.
 Los días pasan calmos, con una sutil pericia de tiempos por venir. Al toma forma y cual niño tardío, se alimenta de los últimos vestigios de unión con el todo, para nacer y dar forma a un nuevo mundo, mi propio universo. El título, concebido antes de cualquier palabra retratada en papel, me ha acompañado como un nombre añejo, un sueño y una verdad. Debe ser la teína que mantiene esta cabeza sin chochear, a los 30 y tantos del primer tiempo, con dos kilos de sobra y sin un peso en el bolsillo. En fin, que es una historia vieja, como un dinosaurio...
 Actualizar este sitio viene a título de tener medios para seguir escribiendo, estar permanentemente en proceso de generar una vida nueva, de continuar el flujo de su propio cause, alimentando un río cuyo sitio no existe, un nicho que no tengo y descansar un poco los ojos entre imagen e imagen. Y como siempre, todo tiene una raíz simple, sin justificar, sin dar explicaciones...¿para qué? qué valor tiene pasarse la vida dando disculpas y excusas si al final no tienen sentido porque no redimo mi propia actitud ante los ojos de severos dioses de la moral. Basta de tanta huevada, como siempre digo, solo hace.
 Y es que en el silencio e la ausencia he encontrado paz.